Hoy me preguntaron en una clase de shakti yoga qué era el Vamachara Tantra. Es un camino muuuy interesante. Nos enseña que el mundo externo es el mismo que el mundo interno, y , que podemos trabajar y tomar conciencia de nuestro mundo interno, en y a través del mundo externo.
Para esta visión del tantra, nada está mal, no hay moralidad, tampoco inmoralidad, sinó sólo amoralidad.
Un alumno psicoanalista me decía que el fin , la meta del psicoanálisis es que si te gusta rayar autos con una llave, puedas seguir haciéndolo, pero sin el mínimo de culpa, compulsión , ni autorreproche. Es igual con el Vamachara, con el camino de la vida.
Si tenés pruritos con el sexo, y lo "pecaminoso" que te enseñaron que es, contratá una prostituta, y pedile que te haga y/o hacele TODO lo que te de la gana. Sin culpa, sin autocrítica, pero con gran conciencia, con atención. Si con eso no te alcanza, contratá DOS prostitutas (y digo prostitutas porque están teñidas de mayor prohibición y condena, pero podría ser con tu pareja también). Todas las veces que sea necesario, hasta que comprendas, que lo que te guardás, lo que reprimís en tu inconciente, te daña, envenena tu vida.
Vas a ver que tu mundo interior va a ser otro completamente distinto desde alli en adelante. Te lo aseguro!!!
Eso es el Vamachara tantra. El camino de la mano izquierda. Es muy liberador, pero también mas peligroso que el de la mano derecha, dado que uno puede terminar más confundido que antes si no tiene noción de lo que hace. Por eso la figura del Gurú es muuuy importante, ya que ël es el que te dirige, te lleva por el sendero de la conciencia.
Habrás notado que el sendero de la Magia y el del Vamachara tienen muchos puntos en común. En realidad son lo mismo. Para el mago, el mundo está lleno de “seres”, “entidades”, “elementales”, y fuerzas de la naturaleza, que él invoca y dirige para cumplir diferentes propósitos, como por ej: curar, unir, saber, etc…En el Vamachara es igual. Hay Pisachas, Bhutas, Yakshas, Rakshasas, Yoginis, Devas, Asuras. Toda una serie de “seres”, que, para el ignorante, son “entidades” externas a él, pero para el mago, ó para el Kaula (yogi vamachari), son sólo la proyección de su mundo interior.
Bajo ésta perspectiva podemos entender perfectamente que cuando el mítico San Antonio luchaba en el desierto contra el Demonio (a puño limpio), aunque él no lo supiera, en realidad estaba peleando contra sus propios miedos, broncas, tristezas, pasiones, etc…Cuando se habla de posesiones demoníacas, de espíritus que vuelven de la tumba, etc…que tanto miedo nos provocan, para el Vamachari, es sólo una proyección de su mundo interior, la cual puede ser “cancelada”, ó “neutralizada”, por otra proyección igualmente interior, como por ejemplo, un ritual, sí, un ritual, con velas, cantos, alimentos, y todo lo que se te ocurra. ¿Por qué funciona?
Funciona porque nuestro material inconciente (miedos, iras, decepciones, pasiones, etc) están ocultos voluntariamente ante los demás, y también ante nosotros mismos. Por eso es que empezamos, con el tiempo a asustarnos cada vez que una de estas energías reprimidas sale a la superficie de nuestra mente en forma, por ej de la atracción sexual (supongamos que somos un Hare Krishna ó un Cristiano que lo que menos quiere es “sentir”). Entonces tratamos de convencernos de que ese “sentimiento sexual” no está ahí, que le pertenece a otro. ¿Sabés que ocurre entonces?. Le llamamos “tentación demoníaca”. Es decir, inventamos un culpable, un pobre Demonio (ó Demonia), en la forma de otro ser humano ó, peor aún, de un ser maléfico, sobrenatural, horrible, nauseabundo, llamado a veces Satanás, que nos tienta a hacer aquello que tan secretamente nos moríamos por hacer. Y ahí se establece una terrible lucha con nosotros mismos, una lucha que ¿sabes quién pierde?. Sólo tú. Nadie más. Bueno, los que te rodean sufren también un poco (ó bastante) debido a que te vuelves insoportablemente inquieto, acusador, mojigato, y tortuoso. Terrible ¿no? . Pero real.
A veces surgen sacerdotes, chamanes, gurús, páis, curanderos, manosantas, que se aprovechan de tu confusioón y desesperación y te proponen una “lucha” sin tregua contra las fuerzas del “mal”, a cambio de algún dinero, ó, lo que es peor, de una fidelidad absoluta a la organización que manejan.
Por eso, el Vamachara dice ¡Alakh!, lo que significa: “Sin Partes”, es decir que la realidad es UNA. De ahí que no hay nada que temer, no hay dioses ni demonios. Ö, mejor dicho, sí los hay, pero son VOS MISMO y nadie más.
Así, el método del Vamachara es explorar lo prohibido, lo temido, de forma de concientizarlo.
Pero para este camino necesitas ser libre casi desde el principio.
Te invito a caminar por él;
No temas ya a nada más;
Despréndete de todo lo que aprendiste;
Llama a tu Madre Kali (ó como tu la llames);
Sabiendo que Ella es Tú;
Y…no habrá límites nunca más.
Adesh!!!
Hamsakali
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