Pratibha - Intuicion - Samarasa - Ecuanimidad - Sahaja - Naturalidad - Moksha - Libertad - Svecchachara - Autonomia
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
bEl Turismo Espiritual
 
 

Esta muy de moda esto de pulular entre corrientes espirituales. Hoy en día vemos todo el tiempo gente que, de ser completamente atea y libertina, pasa, de un día para otro a convertirse a una de las tantas propuestas religiosas que el “mercado” espiritual actual ofrece. Y, de la misma forma, en muy poco tiempo (a veces es cuestión de sólo unos meses), vuelve a su estado anterior, pero completamente agravado, dado el tiempo de “abstinencia” de placeres al que voluntariamente, y malsanamente se sometió, obviamente en pos de un “crecimiento” interno.

He visto mucho este fenómeno entre los Hare Krishna, entre los evangelistas, y en algunas formas de Budismo modernas. Es triste y molesto a la vez, dado que las personas que se inician en una nueva fé, al mejor estilo “cañita voladora”, es decir “fugazmente”, se vuelven extremadamente pedantes, proselitistas, y cargosas, dado su altísimo nivel de inseguridad acerca de su nueva creencia. Es decir, al obligarse a si mismos a creer en una fe nueva y extraña, sucede que la mitad (y a veces más) de su ser no la acepta, pero, como reconocerlo sería afirmar su inseguridad y falta de certeza, prefieren hacer uso de dos recursos clásicos. El primero es el de tratar de convertir a toda persona que se les cruza al cristianismo, budismo, hinduismo, vegetarianismo, platillismo, ó cualquier otro “ismo” que se te ocurra. El segundo es atacar ó desestimar (lo que es lo mismo en el fondo), a todos los que pertenecen a otra manera de pensar, tildándolos de “inspirados por el Demonio”, “equivocados”, “menos evolucionados”, “con una revelación parcial”, y otras infinitas denominaciones, que, en el fondo terminan diciendo: “tenemos tanto miedo de dejar de creer, de no tener en que apoyarnos, que vamos a destruír a todos aquellos que digan lo contrario a nosotros”.

Así hay grupos machistas, feministas, cientificistas, metafísicos, religiosos, hedonistas, cultores de la salud y el bienestar, gimnastas, artistas, etc...

Si uno observa con cuidado, todas estas formas de pensar son bellas en sí mismas, ya que las vida, y el pensamiento son bellos, son arte en acción. Pero el problema surge cuando el pensamiento se vuelve lo único importante, entonces “mato” por mi Dios, por mi libro sagrado, por mi Maestro, por mi ideología, etc...

Y porqué pasa esto?. Bueno, un antiguo sabio de la India, llamado Patanjali, decía que existen dos maneras de comprender la realidad. Una de ellas es el anumana, es decir, la deducción, la interpretación, la cual es la mas usada hoy en día, casi con exclusividad. Este método lleva a confusión y luchas contínuas, ya que MIS ideas con respecto a algo, casi siempre van a diferir de las ideas de todos los demas. Esto crea guerras y hace que los grupos humanos se “embanderen” (somos budistas, somos hinduistas, somos comunistas).

Pero hay otro modo de ver el mundo, y se llama Pratyaksha, que quiere decir “percepción directa de la Realidad”. Esto es, ver la vida sin pensar demasiado. Suena extraño?. Puede ser. Pero permite un mundo donde la flor es la flor, y no MI flor, ó NUESTRA flor, donde la vida es la vida, y no un mero pasaje hacia un mundo “más allá”, donde todo estará bien, donde no hay que preocuparse hacerca de qué forma tiene Dios, ó si existe realmente!!!.

La mente puede usarse, es más, es muy creativo hacerlo, y jugar con dioses, mantras, hadas, cantos rituales, pinturas, poemas, estatuas, adoraciones, etc...Pero, con una GRAN salvedad: sin creencia, sin fé, sin adherencia, sinó, en su lugar, con un concepto totalmente nuevo : EL JUEGO.

No te tomes la vida en serio, no te vuelvas religioso, no te tragues toda esa basura de un Dios aséptico, inodoro e insípido, de jerarquías eclesiásticas a las que hay que chuparle las medias (y a veces otras cosas que ellos piden), para obtener migajas de un lejano Cielo prometido. No aprendiste la lección cuando, te vendían las indulgencias en el medioevo europeo, cuando te pedían dinero para sacar a un pariente fallecido del purgatorio? No te cansaste ya de tanta estupidez? Si tu respuesta es sí, entonces levantate y no te arrodilles más ante nadie (a menos que lo hagas por juego). No existe nadie más grande que vos, nadie. Svecchachara (que tu voluntad sea tu ley).

Hace poco me decían: “pero esa actitud no es arrogante?”. Lamentable. Tanto nos han recalcado la fastidiosa idea del pecado que todo lo que no sea obedecer estupideces dichas por alguien con sotana ó que afirma ser célibe y hablar con Dios, nos parece que es arrogancia. Cristo le dijo a Lázaro : “Levántate y anda”, lo invitaba a ser libre por sí mismo. Él decía : “el sábado fue hecho para el hombre, y nó el hombre para el sábado”, cuando le reclamaban porqué sus discípulos restregaban espigas de trigo para comer en el sagrado sábado judío.

La Verdad está dentro tuyo, sé arrogante, destilá arrogancia, emaná arrogancia, es un gran comienzo, es comenzar a vivir. En el tantra se le llama salir de ser un Pashu (atado), y comenzar a ser un Vira (héroe). Sólo el Vira puede alcanzar la libertad, nunca el Pashu, el atado.

Hubo un ser mítico en la India, llamado Mahatma Dattatreya, el “digambara” (vestido de aire), el avadhuta, el ser libre. Se dice que el inspiró el camino sin camino de los Nathas (señores). Gorakshanath lo continuó y, hoy lo recibimos. Es el majestuoso camino del Svecchachara (seguir la propia voluntad), Pratibha (buscar la Verdad dentro), Samarasa (ecuanimidad), y Sahaja (espontaneidad total), y Moksha (libertad).

Nosotros (un nosotros sin templo, sin pertenencia), adoramos ó no adoramos, cantamos ó no cantamos, respetamos alimentos ó no lo hacemos, derramamos lágrimas de amor por nuestra Madre Divina Kali, ó decimos que Kali no existe, nos volvemos santos puros, ó demonios libertinos. Todo está bien, no hay límite en el camino Kaula. El camino que une Yoga (Unión con lo Divino), y Bhoga (el disfrute de la vida).

Bueno, dirás, todo es muy audaz, pero me parece que terminaría mal. Te entiendo, suena a hippie mezclado con mago negro. Pero la clave, la gran clave, está en la conciencia. No es lo mismo tener sexo por la desesperación de huír de algún temor, que hacer el amor como un acto, quizás igualmente lleno de pasiones y motivaciones ocultas, pero con plena conciencia de cada emoción y pensamiento que surge en tu mente en el transcurso de la situación.

Así que, animáte a soltar amarras, a ser libre otra vez, como cuando naciste, permitítelo de una vez, no sufras más.

Decí : Om Sri Matre namah (Gloria a la Madre Divina)!!!! Y no temas, que Ella te cuidará por siempre.

Adesh!!!
Hamsakali